Ciudad de México.- En sesión solemne se conmemoró el 45 aniversario de la fundación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM); diputados de los distintos grupos parlamentarios externaron su reconocimiento a una de las principales instituciones públicas del país y resaltaron sus aportes para formar profesionales.
La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Dolores Padierna Luna, egresada de la UAM, reconoció el modelo educativo de esta universidad que se distingue por constituir estudiantes participativos, creativos y comprometidos con su formación académica y profesional.
En 45 años de existencia, la UAM ha ofrecido al país resultados de un trabajo académico, científico y artístico del más alto nivel que deja testimonio con su compromiso institucional por contribuir a la solución de los grandes problemas de la nación.
Esto, la ha llevado a destacar a nivel nacional por tener el mayor número de profesoras y profesores, investigadores de tiempo completo con nivel de doctorado, y ser la segunda universidad con más profesoras y profesores en el Sistema Nacional de Investigadores.
Padierna Luna indicó que reconocen a la UAM “por contribuir a lograr la igualdad entre mujeres y hombres, y valoramos que el 49 por ciento de su matrícula escolar, tanto a nivel licenciatura como en posgrados, sea de población femenina. Celebramos que del total de alumnos inscritos en el Programa Nacional de Becas a nivel licenciatura el 61 por ciento sean mujeres”.
El rector de la Universidad Autónoma Metropolitana, Eduardo Abel Peñalosa Castro, expresó que al ser reconocida como una de las escuelas más importantes de la región, “nos obliga a mirar hacia el futuro y vislumbrar los desafíos que enfrentaremos en el mediano plazo, en un entorno donde la sociedad todavía padece grandes desigualdades, demanda un sistema educativo capaz de cubrir amplios sectores y enfrentar, con equidad, los retos impuestos por su tamaño y complejidad”.
Como universidad pública, se tienen grandes desafíos del ámbito nacional como son: asegurar la defensa de los derechos universitarios y el respeto a la diversidad y a la equidad de género; aplicar nuevas tecnologías en los procesos docentes; considerar las aceleradas transformaciones del mundo laboral, y las amenazas a la sostenibilidad.
En paralelo, se enfrenta el reto del incremento de la cobertura, manteniendo la calidad en la oferta académica, y una mayor inclusión en el acceso a la educación, en respuesta a una justa demanda social. “Para ello, es necesario impulsar la renovación de la planta académica, en un proceso que permita atender los requerimientos de las nuevas generaciones”.

